✦ XXVII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO — CICLO A ✦ La viña arrendada: del cuidado a la traición "El Reino de Dios se os quitará a vosotros"
✦ VIGESIMOSÉPTIMO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO — CICLO A ✦
La viña arrendada: del cuidado a la traición
"El Reino de Dios se os quitará a vosotros"
Isaías 5, 1–7 • Filipenses 4, 6–9 • Mateo 21, 33–43
INTRODUCCIÓN
El dueño que sigue esperando frutos
Hermanos y hermanas: la parábola de hoy es quizás la más dura que Jesús pronunció en el Templo. No porque tenga una enseñanza difícil de entender —es clarísima— sino porque deja al descubierto una verdad incómoda: se puede recibir todo de Dios y acabar entregando muy poco. Se puede ser administrador de la viña y acabar comportándose como su dueño.
Las tres lecturas de hoy comparten la imagen de la viña como metáfora de la relación entre Dios y su pueblo. Isaías canta el "canto del amigo" —un poema de amor que termina en decepción. Pablo propone la paz que supera todo entendimiento como fruto de la fidelidad. Y Jesús cuenta la historia de unos labradores que olvidan para quién trabajan.
PRIMERA LECTURA
Isaías: el canto del amigo y la viña decepcionante
"Mi amigo tenía una viña en una ladera fértil... esperó que diese uvas, y dio agraces. Pues bien, habitantes de Jerusalén, hombres de Judá: juzgad entre mi viña y yo... La viña del Señor de los ejércitos es la casa de Israel." Isaías 5, 1–2.7 |
🏺 CONTEXTO HISTÓRICO El "Canto del Amigo" o "Canto de la Viña" (Is 5,1–7) es una de las piezas literarias más elaboradas del Antiguo Testamento. Probablemente fue proclamado en un contexto de fiesta de la vendimia (siglo VIII a.C., reinado de Ajaz o Ezequías). Comienza como una canción de amor o de celebración de la cosecha —un género popular en el contexto agrícola de Israel— y gira inesperadamente hacia el oráculo de juicio. El oyente es atrapado en el juicio antes de darse cuenta. El paralelo entre las palabras hebreas mishpat (justicia legal) y mispach (violencia) en el versículo 7 es un juego de palabras intraducible pero deliberado: Dios esperaba mishpat y encontró mispach. El exégeta Joseph Blenkinsopp señala que "el poema es un caso clásico de subversión del género: lo que comenzó como canción festiva termina como acusación judicial, y el oyente, sin saberlo, se ha convertido en juez de sí mismo". |
El dueño de la viña hace todo lo posible para que dé fruto: la plantó en colina fértil, la cavó, la limpió de piedras, plantó cepas selectas, construyó una torre y un lagar. Y luego "esperó que diese uvas, y dio agraces". La decepción del propietario no es la de alguien que no se esforzó —es la decepción del amor que ha dado todo y recibe nada.
💭 PARA PENSAR La viña somos nosotros. ¿Qué frutos está esperando Dios de tu vida en este momento? No en abstracto —en concreto: en tus relaciones, en tu trabajo, en tu servicio a la comunidad. ¿Uvas o agraces? |
SEGUNDA LECTURA
Pablo: la paz que supera todo entendimiento
"No os inquietéis por cosa alguna; antes bien, en toda ocasión, presentad a Dios vuestras peticiones mediante la oración... y la paz de Dios, que supera todo entendimiento, custodiará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús." Filipenses 4, 6–7 |
📜 CONTEXTO HISTÓRICO El pasaje de Filipenses 4,4–9 es el cierre de la carta, escrita desde la prisión. La exhortación a "no inquietarse" (merimnate en griego, el mismo verbo que usa Jesús en el Sermón del Monte: Mt 6,25) tiene un contexto concreto: la comunidad filipense sufría divisiones internas (cf. 4,2: la disputa entre Evodia y Síntique) y presiones externas (cf. 1,28: adversarios). La "paz de Dios que supera todo entendimiento" (eirene tou theou he hyperechousa panta noun) es una expresión que desafía la filosofía estoica, que también aspiraba a la ataraxia (imperturbabilidad): Pablo propone que la paz cristiana no es fruto del control racional sino de la confianza en Dios. El teólogo Gordon Fee señala que "la frase hyperechousa panta noun —que sobrepasa todo entendimiento— implica que esta paz no puede ser producida por la mente humana ni puede ser comprendida por ella; solo puede ser recibida". |
La conexión con las otras lecturas es sutil pero real. La viña de Isaías produjo agraces porque el cuidado se convirtió en olvido. Los labradores de la parábola se inquietaron por la herencia hasta matar al hijo. La paz que Pablo propone es el antídoto: confiar en el dueño de la viña en lugar de querer apropiarse de ella.
Gordon Fee comenta que "la exhortación de Pablo en Filipenses 4,6–7 es la respuesta pastoral a toda forma de ansiedad que nace de querer controlar lo que no nos pertenece: las circunstancias, la opinión de los demás, el futuro. La paz no es ausencia de problemas sino presencia de Dios en los problemas".[1]
💭 PARA PENSAR ¿Hay algo en tu vida que estás intentando controlar —una relación, una situación, un resultado— que en realidad no te pertenece? La paz de Pablo nace precisamente de soltar ese control. |
EVANGELIO
Mateo: los labradores que olvidan para quién trabajan
"Oíd otra parábola: Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una valla, cavó en ella un lagar, construyó una torre... Al acercarse el tiempo de la vendimia, envió sus criados a los labradores para percibir los frutos. Pero los labradores agarraron a sus criados..." Mateo 21, 33–35 |
🏛️ CONTEXTO HISTÓRICO La parábola de los viñadores homicidas está en los tres Evangelios sinópticos (Mc 12,1–12; Lc 20,9–19) y también en el Evangelio de Tomás (logion 65), lo que indica su antigüedad. Mateo la enriquece con referencias explícitas al Canto de la Viña de Isaías 5, creando un arco literario deliberado con la primera lectura. En la Palestina del siglo I, el arrendamiento de tierras por terratenientes ausentes era práctica común: el propietario recibía una parte de la cosecha y los labradores se quedaban con el resto. Los profetas enviados y maltratados son alegoría de la tradición profética de Israel. El "hijo" enviado por último es claramente Cristo. El exégeta Joachim Gnilka señala que "la alegorización de la parábola es más explícita en Mateo que en los paralelos, lo que refleja la situación post-pascual de la comunidad mateana que ya ha interpretado la muerte de Jesús como el rechazo del Hijo por parte de los viñadores". |
La lógica de los labradores es absolutamente comprensible desde una perspectiva puramente humana: llevan años trabajando la tierra, han invertido sudor y esfuerzo, y en algún momento comenzaron a pensar que la viña era suya. El paso del "yo administro" al "yo poseo" es uno de los más silenciosos y peligrosos de la vida religiosa.
La frase final —"El Reino de Dios se os quitará a vosotros y se dará a un pueblo que rinda sus frutos"— no es una maldición sino una consecuencia. No se pierde el Reino porque Dios lo quite: se pierde porque el labrador olvidó que era labrador.
Joachim Gnilka observa que "la conclusión de Mateo 21,43 no es una condena de Israel como pueblo sino una advertencia a toda comunidad religiosa tentada de apropiarse del Reino: la piedra que rechazaron los constructores puede ser también la que rechaza cualquier institución que olvide su función de servicio".[2]
💭 PARA PENSAR ¿Hay alguna "viña" en tu vida —un ministerio, un cargo, una función— que has comenzado a administrar como si fuera tuya? ¿Cuándo fue la última vez que le rendiste cuentas al dueño? |
NÚCLEO DE LA HOMILÍA
Del cuidado al olvido: el peligro del poder religioso
Isaías: el dueño hizo todo —la viña solo tenía que dar fruto. Pablo: la paz nace de confiar en el dueño, no de intentar controlarlo todo. Jesús: los labradores que olvidaron para quién trabajaban perdieron la viña. Las tres lecturas denuncian la misma tentación: convertir el servicio en posesión, la misión en dominio, y el don en derecho adquirido. |
Esta parábola interpela directamente a quienes tenemos responsabilidades en la Iglesia —sacerdotes, catequistas, líderes de comunidades, responsables de ministerios. Es fácil comenzar sirviendo y acabar mandando. Fácil empezar como labrador y acabar sintiéndose dueño. La pregunta que el dueño hace al final es la misma para todos: ¿dónde están los frutos?
PARA LA VIDA CONCRETA
Cuatro gestos para esta semana
I. Haz un inventario de los frutos. ¿Qué frutos concretos está dando tu "viña" —tu familia, tu servicio, tu trabajo pastoral— en este momento? No para juzgarte: para honrar al dueño con una respuesta real.
II. Revisa si administras o posees. ¿Hay algún ministerio, cargo o responsabilidad que has comenzado a tratar como propio? Esta semana, haz un gesto concreto de devolvérselo al dueño: ora por ello, ponlo en manos de Dios explícitamente.
III. Practica la no-inquietud de Pablo. Identifica la preocupación más persistente de esta semana y haz con ella lo que Pablo sugiere: "presentadla a Dios mediante la oración". No para que desaparezca —para que deje de ser tuya en exclusiva.
IV. Medita en la piedra angular. Jesús cita el Salmo 118: "La piedra que rechazaron los constructores se ha convertido en piedra angular." Esta semana, ¿hay algo que hayas rechazado —una persona, una idea, una corrección— que podría ser piedra angular?
ORACIÓN DE CIERRE
Señor Jesús, tú que eres la piedra que rechazaron y te convertiste en el fundamento de todo: guárdanos de olvidar que somos labradores, no dueños. Que lo que has puesto en nuestras manos lo devolvamos llenos de fruto y no lo convirtamos en botín. Y danos tu paz — la que supera todo entendimiento— para confiar en el dueño de la viña cuando no entendemos sus tiempos. ✠ Amén. |
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"La piedra que rechazaron los constructores se ha convertido en piedra angular" — Mateo 21, 42
FUENTES Y REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Textos bíblicos
[Biblia] Biblia de Jerusalén (ed. revisada). (2009). Desclée De Brouwer. Bilbao. |
[NA28] Nestle-Aland Novum Testamentum Graece (28.ª ed.). (2012). Deutsche Bibelgesellschaft. |
Comentarios exegéticos
[Blenkinsopp] Blenkinsopp, J. (2000). Isaiah 1–39. Anchor Bible vol. 19. Doubleday. Nueva York. pp. 205–215. |
[1] Fee, G. D. (1995). Paul's Letter to the Philippians. NICNT. Eerdmans. Grand Rapids. pp. 406–419. [Cit. p. 412]. |
[2] Gnilka, J. (1988). El Evangelio según san Mateo, vol. II. Sígueme. Salamanca. pp. 238–252. [Cit. p. 248]. |
[Snodgrass] Snodgrass, K. R. (2008). Stories with Intent: A Comprehensive Guide to the Parables of Jesus. Eerdmans. Grand Rapids. pp. 276–299. — Análisis completo de la parábola. |
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