EVANGELIO Marta, Marta, muchas cosas te preocupan y te inquietan. Del santo Evangelio según san Lucas: 10, 38-42 En aquel tiempo, Jesús entró en un poblado, y una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa. Ella tenía una hermana, llamada María, la cual se sentó a los pies de Jesús y se puso a escuchar su palabra. Marta, entre tanto, se afanaba en diversos quehaceres, hasta que, acercándose a Jesús, le dijo: "Señor, ¿no te has dado cuenta de que mi hermana me ha dejado sola con todo el quehacer? Dile que me ayude". El Señor le respondió: "Marta, Marta, muchas cosas te preocupan y te inquietan, siendo así que una sola es necesaria. María escogió la mejor parte y nadie se la quitará". Palabra del Señor. LOS NERVIOS Y EL DESALIENTO Jer 15,10.16-21; Lc 10,38-42 El profeta Jeremías nos abre la puerta a sus momentos de crisis y desaliento. Son las lamentaciones o jeremíadas, es decir, las quejas y súplicas que el profeta de Anatot dirige confiadamen...